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Normativa puertas acorazadas: diferencias entre UNE 1143 y UNE 1627

Diferencias entre UNE 1143 y UNE 1627 normativas de puertas acorazadas

La existencia de una homologación y certificación de producto garantiza el cumplimiento de unos estándares de calidad y, en el sector de la seguridad, esto resulta clave para asegurar espacios protegidos y cumplir con las exigencias normativas vigentes.

En el ámbito de las puertas acorazadas existen distintas normativas que estandarizan las características técnicas y el nivel de seguridad de los productos. Entre las más habituales se encuentran la UNE-EN 1627 y la UNE-EN 1143-1, cada una orientada a evaluar requisitos de seguridad diferentes.

Conocer las diferencias entre UNE 1143 y UNE 1627, así como el objetivo y el campo de aplicación de cada una, permite elegir de forma adecuada la puerta acorazada que mejor se adapta a las necesidades reales de cada entorno, evitando errores de especificación o sobredimensionamiento en materia de seguridad.

Por qué existen distintas normativas para puertas de seguridad

No todas las puertas de seguridad cumplen la misma función ni están expuestas al mismo nivel de riesgo. Por este motivo, no existe una única normativa aplicable a todos los casos, sino diferentes estándares que evalúan la seguridad en función del uso y del entorno en el que se instala la puerta.

No es lo mismo proteger un acceso, como una puerta exterior o una zona de tránsito, que un recinto de custodia, donde se almacenan bienes de alto valor o de riesgo. Cada situación presenta amenazas distintas y, por tanto, requiere criterios de ensayo y clasificación específicos.

Las normativas de seguridad se definen teniendo en cuenta factores como:

  • El nivel de riesgo del entorno.
  • El tipo de ataque esperado, desde intentos de intrusión oportunistas hasta ataques profesionales planificados.
  • El valor de los bienes o material reglamentado a proteger, que condiciona la exigencia de resistencia del elemento de seguridad.

En este contexto, la UNE-EN 1627 y la UNE-EN 1143-1 no compiten entre sí, sino que se complementan, aplicándose a elementos distintos dentro de un mismo edificio o instalación, con el objetivo común de garantizar un nivel de protección adecuado y coherente con el riesgo real.

Principales diferencias entre UNE-EN 1627 y UNE-EN 1143-1

Aunque ambas normativas se aplican a puertas de seguridad, la UNE-EN 1627 y la UNE-EN 1143-1 responden a objetivos distintos y evalúan la resistencia de los productos desde enfoques diferentes. La diferencia fundamental entre ambas radica en el tipo de elemento que protegen y en el nivel de amenaza para el que están diseñadas.

  • La norma UNE-EN 1627 se centra en la resistencia a la efracción de puertas de acceso y cerramientos, evaluando su capacidad para retrasar o impedir un intento de intrusión mediante ataques manuales o con herramientas, durante un tiempo determinado.
  • La norma UNE-EN 1143-1 está orientada a la protección de recintos de custodia y contención, como cámaras acorazadas o cajas fuertes. En este caso, los ensayos están diseñados para simular ataques profesionales prolongados, con el objetivo de proteger bienes de alto valor frente a intentos de apertura intencionados y altamente especializados.

En términos prácticos, mientras que la UNE-EN 1627 evalúa la capacidad de una puerta para resistir un intento de intrusión, la UNE-EN 1143-1 evalúa la resistencia frente a un ataque dirigido al contenido que protege el recinto.

Qué evalúa la norma UNE-EN 1143-1 y a qué tipo de puertas se aplica

Esta normativa está pensada para escenarios de riesgo elevado, en los que se prevén ataques profesionales prolongados, realizados con herramientas avanzadas y técnicas específicas.

La clasificación de los productos se realiza en función de las unidades de resistencia obtenidas durante los ensayos, asignándose distintos grados de seguridad, que van desde el grado 0 hasta el grado XIII, en función del nivel de protección alcanzado.

La aplicación habitual de la norma UNE-EN 1143-1 se da en:

  • Cámaras acorazadas para joyerías
  • Entidades financieras
  • Recintos de custodia de alto valor
  • Instalaciones de empresas de seguridad
  • Recintos para custodia de armas
  • Polvorines y recintos para explosivos

En todos estos casos, la UNE-EN 1143-1 garantiza que la puerta y el recinto cumplen unos niveles de resistencia acordes al riesgo y al valor de los bienes que se protegen.

Puertas acorazadas certificadas

Qué evalúa la norma UNE-EN 1627 en una puerta acorazada

La norma UNE-EN 1627 evalúa la resistencia a la efracción de puertas de seguridad y otros elementos de cerramiento, clasificándolos en clases de resistencia RC1 a RC6 en función de su capacidad para resistir intentos de intrusión.

La clasificación se obtiene a partir de ensayos realizados frente a:

  • Ataques manuales
  • Uso de herramientas eléctricas
  • Intentos de intrusión durante un tiempo determinado, según la clase RC asignada

La norma UNE-EN 1627 se aplica habitualmente en:

  • Viviendas
  • Comunidades de propietarios
  • Locales comerciales
  • Accesos a joyerías, entidades financieras y cajeros automáticos

Para una explicación detallada de la clasificación RC, los ensayos y los criterios de aplicación, puedes consultar nuestra guía completa sobre qué es la norma UNE-EN 1627 y cómo se aplica en puertas de seguridad.

UNE-EN 1627UNE-EN 1143-1
Función principalImpedir la intrusiónProteger bienes de alto valor
Nivel de riesgoBajo, medio y altoMuy alto / profesional
Tipo de ataqueEfracciónAtaque prolongado y especializado
ClasificaciónRC1 – RC6Grados 0 – XIII
Criterio de ensayoTiempo y tipo de herramientasUnidades de Resistencia (RU)
HerramientasManuales y eléctricasManuales, eléctricas y avanzadas
Aplicación en joyeríasAccesos al localCámaras acorazadas
Aplicación en cajerosVestíbulos y accesosRecintos de seguridad
Uso en viviendasNo habitual, salvo habitaciones del pánico o cámaras acorazadas domésticas
Uso en oficinas y empresasAccesos principales y salas de alta seguridadRecintos de custodia y almacenamiento de valores
Uso en entidades financierasAccesos y zonas comunesCámaras acorazadas y bóvedas
Uso en empresas de seguridadAccesos y controlesRecintos de custodia y almacenamiento
Custodia de armas o explosivosRara vez, solo accesos protegidosHabitual para recintos de almacenamiento seguros
Uso en instalaciones industrialesProtección de accesos y áreas sensiblesRecintos de almacenamiento de materiales peligrosos o de alto valor

Qué normativa necesitas según el tipo de inmueble

La elección de la normativa adecuada depende principalmente del uso del inmueble y del valor de los bienes a proteger.

En viviendas y comunidades de propietarios, lo habitual es instalar puertas certificadas según UNE-EN 1627, que ofrecen protección frente a intrusiones habituales con clases RC2 o RC3.

En locales comerciales, la UNE-EN 1627 sigue siendo la referencia, aunque con clases más altas (RC3 a RC5) según el riesgo del entorno.

En entornos de alto valor, como joyerías, entidades financieras o cajeros automáticos, es habitual combinar ambas normativas: UNE-EN 1627 para los accesos y zonas de tránsito, y UNE-EN 1143-1 para cámaras acorazadas o recintos de custodia de objetos de alto valor o materia reglamentada.

¿Es mejor UNE 1143-1 que UNE-EN 1627? Un error habitual

Un error frecuente es pensar que las puertas homologadas según UNE-EN 1143-1 siempre ofrecen mayor seguridad que las puertas homologadas en UNE-EN 1627. En realidad, cada normativa está diseñada para objetivos distintos.

La UNE-EN 1627 protege accesos frente a intrusiones, mientras que la UNE-EN 1143-1 evalúa la resistencia de recintos frente a ataques profesionales prolongados sobre el contenido.

Elegir la normativa correcta no depende de cuál es “más segura”, sino de qué elemento se quiere proteger y frente a qué riesgo. Usar una puerta UNE-EN 1143-1 en un acceso donde no es necesaria puede implicar costes innecesarios sin aumentar la protección efectiva.

¿Qué norma se aplica a puertas de viviendas y comunidades?

La norma habitual es la UNE-EN 1627, que clasifica las puertas de acceso según su resistencia a intrusión, normalmente en clases RC2 o RC3 para entornos residenciales.

¿Qué norma se aplica a cámaras acorazadas y cajas fuertes?

La correcta es la UNE-EN 1143-1-1, pensada para recintos de custodia y cajas fuertes, evaluando ataques profesionales y clasificando los grados de seguridad de 0 a XIII.

¿Qué significa la clasificación RC en puertas de seguridad?

“RC” indica el nivel de resistencia a la efracción según UNE-EN 1627, de RC1 a RC6, definiendo el tipo de ataque y el tiempo mínimo de resistencia de la puerta completa.

¿Se pueden instalar puertas UNE-EN 1143-1 en una vivienda?

Sí, se pueden instalar, especialmente en habitaciones del pánico o cámaras acorazadas domésticas. En el resto de la vivienda suele ser suficiente utilizar puertas certificadas según UNE-EN 1627.