Todo lo que hay que Saber para Comprar Cajas Fuertes

cajas fuertes de sobreponer

Todo lo que hay que Saber para Comprar Cajas Fuertes

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Hasta ahora, en el blog de Anloar hemos hablado de pequeñas partes del mundo de las cajas fuertes. Haciendo posts en los que hemos entrado en el mundo de las camufladas, en los armarios armeros, etc… en general, buscando hablar de tipos de sistemas de seguridad específicos.

Sin embargo, en Anloar siempre queremos más. Por eso hemos preparado esta guía sobre las cajas fuertes, para tenerla como una referencia cuando se quiera consultar algún aspecto sobre ellas. Tanto en su fabricación, como en sus funciones… se trata de hacer un informe completo sobre este apasionante elemento.

Dos cuestiones previas antes de comprar una caja fuerte

¿Qué es una caja fuerte?

Antes de meter el bisturí al mundo de las cajas fuertes, vamos a tratar de dar una definición, responder al qué. Yendo a la RAE, nos encontramos con que la palabra ‘caja fuerte’ como tal no está registrada, sino que lleva al concepto caja de caudales. Y como caja de caudales se entiende una “blindada” cuyo objetivo no es otro que el de “guardar dinero y cosas de valor”.

Cajas Fuertes

Estéticamente, y antes de meternos en analizarlas en profundidad, nos vamos a encontrar (habitualmente) con un objeto en forma de cubo (sin necesidad de que sus caras sean proporcionales), con una parte diseñada para ser abierta, en la que se sacará aquello que se meta bien por el mismo sitio o a través de ranuras de mayor o menor tamaño.

¿Cuándo surgió la primera caja fuerte?

Siempre es una pregunta complicada y que puede tener posibles respuestas. En Anloar, tras investigar, establecemos como la primera una que se creó hace ya más de 2.700 años, en el antiguo Corinto, una de las ciudades más representativas de la cultura griega. La poseía un tirano de la época, Cipselus. Eso sí, irónicamente, la caja fuerte le fue robada.

Fisiología de una caja fuerte

Una vez respondidas las dos preguntas previas, vamos ya sí a centrarnos en el estudio de las cajas fuertes en sí mismas. Analizando cómo es una caja fuerte y de qué está formada.

Estructura de una caja

Los elementos que son medibles en las cajas fuertes son los siguientes:

Cajas Fuertes

Altura

La altura (de la misma manera que va a pasar tanto con el ancho como con el fondo) es un dato que en las cajas fuertes se divide en dos: exterior e interior. Por un lado nos encontramos con la altura con la puerta cerrada, lo que es toda la estructura de la caja y, por el otro, por la altura del interior de la misma cuando está abierta.

Lógicamente no hay una altura preestablecida. Cada modelo suele tener una altura y estar disponible en varias medidas. Cabe la posibilidad incluso de realizar las cajas fuertes a medida, por ejemplo si necesitas empotrarla a la pared y tienes un hueco en el que encaja a la perfección.

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Anchura

Con las mismas condicionantes que la altura, el ancho es importante porque te permite descartar de antemano algunas en las que no vayas a poder depositar aquello en lo que estás pensando. En la anchura (como en la altura y el fondo) las medidas se suelen ofrecer en milímetros. En estos elementos, el ancho equivale a lo que normalmente llamaríamos el largo de un cuerpo.

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Fondo

El fondo es la distancia que hay (con la puerta ya abierta) desde el milímetro posterior a la puerta hasta el final de la caja. De una manera menos técnica, hablamos del hueco que ofrece la caja fuerte a los usuarios para guardar aquello que se quiere proteger.

El fondo, por su definición, va en función del ancho y del alto de la caja. Por lo que para personalizar el hueco que quieres tener en tu caja, hay que medir bien tanto el ancho como el alto.

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Espesor

Otro de los conceptos físicos de las cajas fuertes que se mide en milímetros. Hay un matiz que conviene resaltar: en una caja fuerte se entiende por espesor lo que en un cuerpo de tres dimensiones es el ancho. El espesor tiene que ver con el blindaje y aquí si que se puede establecer una relación simple y proporcional: cuanto más espesa sea una caja fuerte, más blindaje podrá abarcar y más segura será.

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Capacidad

Un concepto que suele pasar más desapercibido para el ojo no experto en cajas fuertes es el de la capacidad. Es otro de los datos medibles que tienen estos elementos y se calcula en litros. Puede que al usuario no experto no le diga mucho pero es una medida fundamental y que debe ser recordada para aquel que quiera saber todo sobre las cajas fuertes, ya que sirve para hacer una idea estimada de lo que pueden albergar.

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Peso

Se mide en kilos. Por su propia naturaleza y por los materiales en los que se construye, las cajas fuertes son objetos muy pesados. En modelos habituales de sobreponer, por ejemplo, los pesos suelen oscilar entre los 10 y los 50 kilogramos. Los pesos van en función, en general, del tamaño de la caja.

 

Materiales con los que se fabrica una caja fuerte

Acero

Más allá de fabricaciones especiales, lo habitual es que las cajas fuertes se fabriquen en acero. Este material está formado por la mezcla de hierro con carbono, este último en una proporción que va desde el 0’03% hasta el 2’14%.

Cajas Fuertes

Las características que lo hacen ser elegido para la fabricación de estas cajas fuertes son varias. La principal es que se trata de un elemento altamente resistente por sus propiedades.

Además de su resistencia, desatacaremos dos propiedades del acero: su dureza que, medida en la internacional escala de Mohs, algunos estudios la cifran en torno a 8’5 (el máximo lo da el diamante con 10); y su temperatura de fusión, que es de unos 1400ºC, aumentando según la aleación de carbono u otros materiales que lleve.

Acabados de otros materiales

Muchas veces, por motivos estrictamente estéticos, las cajas fuertes llevan acabados de algún otro material. Por ejemplo, las maderas. En cajas que cumplen funciones más decorativas que otra cosa es habitual verlas con esos acabados de madera.

Cajas Fuertes

También entran en juego los acabados en las cajas fuertes camufladas, ya que para disimularlas y que se acoplen en el paisaje es más que habitual que se apliquen otros materiales para tener su aspecto en función de lo que se desea.

Partes de una caja fuerte

De acuerdo a los elementos que la componen, una caja fuerte se puede dividir de la siguiente manera:

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Estructura

La estructura de las cajas fuertes es el cubo que hemos analizado antes detalladamente. Un elemento generalmente de acero con largo, un ancho y un espesor determinados. En cuanto a su forma, dependerá bien del fabricante o de los deseos de aquel que la va a adquirir.

Puerta

La puerta es el sello final de la estructura. Según el sistema de cierre, que luego veremos más adelante, la puerta llevará un refuerzo mayor o menor y estará más o menos abierta al diseño. La puerta es del mismo material que la estructura y en ella se suelen colocar los diferentes elementos destinados a la apertura.

Bisagras

Elemento de unión entre la puerta y la estructura. Hasta aquí, realmente es igual que en cualquier sitio en el que haya una puerta. Pero en las cajas fuertes suelen ser un elemento importante en la seguridad, en función, por ejemplo de si las que lleva tu caja fuerte son antipalanca, del número de ellas que incorporen, etc…

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Bulones

Los bulones no son otra cosa que los tornillos que encajan a la puerta con su estructura. Solo que, cuando hablamos de cajas fuertes, nos encontramos con que estos suelen tener un tamaño más grande y suelen tener propiedades para convertirse en un elemento más de defensa de las cajas contra los posibles ladrones.

Estantes

Un elemento optativo pero útil, ya que puede servir para dividir lo que guardas en función de la importancia, de si son cajas fuertes compartidas, etc… En ciertas cajas puede ser incluso un elemento más de decoración, ya que al partirla en dos (o en más) le da a la caja un aire distinto al que tiene cuando es simplemente un lugar hueco.

Compartimentos Ocultos

En ocasiones, una caja fuerte viene con un compartimento camuflado dentro de la propia caja. Están pensados para guardar aquello que tiene aún más valor dentro de las cosas de valor que se suelen meter en las cajas y, de esta manera, que un eventual ladrón no consiga llevárselo si abre la caja.

Sistemas de Cierre de las cajas fuertes: de la llave al smartphone

Aquí abordamos un elemento esencial en cuanto a las cajas fuertes se refiere. Su sistema de cierre muchas veces marcará la diferencia entre una caja corriente y una buena o muy buena. Y hará que su precio sea uno u otro.

Cajas Fuertes

Cierre con llave

El mecanismo más sencillo y elemental para abrir y cerrar una caja fuerte. Tiene de malo lo que tiene cualquier apertura con llave: ante cualquier situación anómala (que se te pierda, que te la roben, que se rompa…) la caja fuerte ya no podrá abrirse o habrá que recurrir a una llave suplente. Eso sí, no es una apertura con llave como en otras puertas, en las cajas fuertes la seguridad se refuerza.

Apertura mediante combinación mecánica

Esta manera de abrir las cajas fuertes suele ser a base de una combinación numérica que hay que colocar mediante una rueda. Uno de los diseños más famosos y conocidos que hay para estas cajas.

Combinaciones electrónicas

La manera de abrir, en esencia, es la misma que con la rueda solo que aquí entra en juego la tecnología. Normalmente suele tener disponible un código principal y uno de emergencia. Además de que estos sistemas te dan la posibilidad de configurarle un retardo (el tiempo variará en función de la caja).

Cajas Fuertes

Mezcla de llave y combinación mecánica

Hay cajas, en las gamas más altas de los modelos, que tienen más de un sistema de apertura. Con esto reduces la posibilidad de que ante algún problema te quedes sin abrir la caja fuerte, ya que si uno de los dos falla siempre queda el otro para mantener la funcionalidad.

Mezcla de llave y combinación electrónica

El funcionamiento es el mismo que el anterior. Se trata de mezclar una combinación numérica mediante un teclado con la llave. En según que cajas fuertes (igual que en apartado anterior) puedes hacer que funcione con uno de los dos o que sea posible tanto introducir la combinación correcta como finalmente abrir con la llave.

La era de los smartphones

Con los smartphones y sus aplicaciones también han aparecido nuevas maneras de controlar las cajas fuertes. Algunos sistemas, como el Ocluc, permiten un control total de la caja, con funciones de retardo, de bloqueo, y muchas otras cosas que hacen que puedas salir de casa, e incluso viajar, con la tranquilidad de saber que tienes el control de tu dispositivo de seguridad desde tu bolsillo.

Clases de cajas fuertes

Cajas fuertes principales

Hay 4 tipos de cajas fuertes que podemos considerar como principales a la hora de hacer una clasificación.

Cajas de Sobreponer

Cuando no tienes un espacio especialmente reservado para una caja fuerte, las cajas de sobreponer son una buena opción. Cuentan con un inconveniente claro: si no las fijas a ningún sitio, si te entran a robar en el domicilio se la pueden llevar con ellos.

Cajas Fuertes

Cajas de Empotrar

El caso contrario a las de sobreponer. Para las casas y oficinas que dispongan del hueco suficiente, empotrar una de estas cajas fuertes te va a dar un plus de seguridad. En cuanto a sus condiciones, pasa exactamente lo mismo que con las anteriores. Puedes disponer de ellas en la altura, anchura, capacidad… que necesites.

Cajas para camuflar

Una vuelta de tuerca en materia de seguridad. Para aquellos que desconfían de las cajas fuertes en el sentido de que piensan que cualquiera puede ser abierta, las cajas diseñadas para ser camufladas son una opción para que estén un poco más tranquilos. Tienen la gran ventaja, obviamente, de que son mucho más difíciles de descubrir por aquellos que quieran buscar tus objetos de valor.

Cajas Acorazadas

Las cajas más reforzadas en materia de seguridad son las acorazadas. Suelen ser las más grandes también y las más difíciles de ser abiertas. Sus destinos habituales son bancos, y sitios similares.

Otras cajas fuertes

Más allá de las cajas fuertes principales hay otros dos tipos de cajas que hay que resaltar. Son sistemas de seguridad diseñados para guardar objetos o sustancias fuera de lo habitual.

Cajas Fuertes

Elementos peligrosos

Hay algunos elementos que se consideran peligrosos por su naturaleza o por lo que pueden provocar en caso, por ejemplo, de incendio. Para ellos hay diseñados armarios especiales que los protegen. Como indicábamos es el caso del fuego, por eso muchos de ellos están diseñados para que ardan a temperaturas aún mayores de lo normal.

En esta categoría podríamos incorporar también a aquellos armarios que guardan archivos informáticos, servidores, etc…

Armarios Armeros

En España, así como en otros muchos países, hay cierta afición por las armas. Eso hace que haya que tener algún sitio para guardarlas. Si son pequeñas, siempre se puede recurrir a las cajas fuertes, pero cuando son armas largas la solución son estos armarios armeros.

Los armeros son necesarios no por el hecho de guardar las armas como tal, sino para dejarlas fuera del alcance de los más pequeños de la casa, o de personas que no saben manejarlas y puedan provocar un accidente. En general, en el caso de los armeros, hablamos más de un tema de seguridad para las personas que del propio de salvaguardar a las armas.

Protecciones de una caja fuerte

Los sistemas de protección más habituales que tiene una caja fuerte son los siguientes:

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Antitaladro

Si tu caja fuerte no está lo suficientemente bien protegida de fábrica, una persona hábil podrá abrirla con un taladro. Por ello, actualmente es prácticamente norma que las cajas estén protegidas con un sistema que evite que puedan ser taladradas.

Cajas Fuertes

Contra Incendios

A pesar de que, como hemos visto antes, el material principal con el que se hacen estas cajas (el acero) necesita ser sometido una temperatura muy alta para arder, hay muchas cajas que vienen con un sistema de protección contra incendios. En función de la calidad de la caja, podrán aguantar hasta una temperatura determinada durante un tiempo determinado.

Cajas Fuertes

Ranura Antipesca

Si quieres tener la seguridad de que nadie pueda acceder a lo que has metido en una caja fuerte desde fuera, las ranuras antipesca son una gran solución, ya que minimizan el espacio por el que se podría meter algún tipo de artilugio que permita sacar lo que hay dentro de la misma.

Para quién son las cajas fuertes

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Familias

Los hogares son uno de los principales sitios a donde van a parar las cajas fuertes. Familias de todas las clases económicas se hacen con estos objetos para tener un sitio en el que guardar los bienes más preciados. Que no siempre tienen que ser los más valiosos económicamente. Muchas veces son tesoros personales cuyo valor es sentimental.

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Empresas

Las empresas sí que, por norma habitual, tienen las cajas fuertes para guardar todo lo que tienen de valor. No solo dinero (como puede ser en el caso de alguna tienda que necesite guardar la recaudación), también documentos, contratos, etc… En definitiva, todo aquello que quieren proteger.

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Bancos y Empresas de Seguridad

Los bancos y las empresas de seguridad que trabajan con dinero, tienen también cámaras donde guardan grandes sumas de dinero. En su caso, es incluso más habitual que hablemos de cámaras acorazadas que lo hagamos de cajas fuertes al uso.

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Gasolineras

A las gasolineras les viene muy bien disponer de cajas fuertes. Suelen estar en lugares solitarios (sobre todo las de carretera), donde es necesaria esta forma de protección para no acumular grandes sumas de dinero en sitios fácilmente accesibles. Estamos hablando de sitios que abren las 24 horas del día, algo que hace más necesaria si cabe la presencia de esas cajas fuertes.

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Salas de juegos

Otro lugar donde se suelen acumular grandes sumas de dinero son las salas de juegos. Hablamos de casinos, bingos o de las cada vez más habituales casas de apuestas deportivas. Son lugares donde se mueven grandes cantidades de dinero en efectivo y que, por lo tanto, es necesario que se equipen adecuadamente para no sufrir robos.

Homologaciones de las cajas fuertes

La norma básica que sirve para homologar a una caja fuerte es la UNE EN-1143-1 de la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR). Esta norma lo que hace es acreditar que el producto (en este caso la caja fuerte) que examina está listo para ser comercializado otorgando garantías de resistencia contra el robo.

Dentro de la norma de AENOR hay varios grados de homolgación que se exigen en función de donde va a ir colocada la caja fuerte. Van desde el I al V, siendo el I el que menos protección da y el V el que más otorga.

¿Tienes alguna duda?

Si después de leer todo lo anterior, te queda alguna duda o tienes algo que aportar para que este post sea más completo, no dudes en ponerte en contacto con nosotros o bien escribir en los comentarios o a través de nuestras redes sociales.

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